Es increíble lo que las redes sociales han conseguido generar en la gran mayoría de sus usuarios, y es que me sigue sorprendiendo cada día más la dependencia que se ha creado entre la felicidad de las personas y dichas redes.
Pues bien, me explico, lo que yo veo es que hoy por hoy no se puede disfrutar de momentos increíbles si no se publica una fotografía en la que se lo demuestres a todo el mundo.
Me parece perfecto que se quieran dejar todas y cada una de las experiencias que la vida brinda grabadas a través de fotografías para poder recordarlas y compartirlas con quien se quiera; sin embargo, "todo en exceso es malo". Así que menos demostraciones al mundo de vuestra felicidad; que los olores, los sonidos, y las sensaciones en general que en cada momento sentimos donde mejor se guardan es en nuestros recuerdos.